Edificaciones sostenibles
Estamos en el camino de la evolución sin remedio. No solo las nuevas tendencias o el avance y descubrimiento de nuevos materiales, sino también en la necesidad del ahorro, el respeto al medio ambiente y las actuales normativas sobre la construcción, nos llevan a reinventar la forma de edificar. Según la Unión Europea, los edificios consumen el 40% del total de la energía, por lo tanto, son responsables de gran parte de la contaminación de los países.
Los edificios antiguos deben reacondicionarse, los públicos, sobre todo, tienen una gran responsabilidad a la hora de mejorar sus instalaciones. Las nuevas normativas les obligan a adaptar el consumo energético para reducirle e incluso reutilizarle. La revisión de calidad del aire es también obligatorio, tienen que conocer si existen elementos contaminantes en el interior, deben examinar exhaustivamente los conductos de ventilación.
Que la factura de la luz no deje de subir es algo que afecta directamente a la construcción de nuevos edificios. Ya solo por el ahorro que supone a medio plazo la utilización de energías renovables, sale rentable económicamente la inversión en este tipo de edificios. Pero no solo por esto un edificio es sostenible, a la hora de su construcción también deben de ser respetuosos con el medio ambiente y la sociedad, ahorrar en el consumo de energía y promover el uso de materiales reutilizables. Aprovechar y mejorar la utilización de la luz natural y controlar el de la artificial, mejorar la calidad del aire o la gestión de residuos son también elementos clave de la sostenibilidad de los edificios.
Lo que está claro es que la eficiencia energética y el saberse sostenible no está reñido con el diseño. No tiene mucho debate el combinar el respeto al medio ambiente y ser una obra arquitectónica merecedora de la firma de cualquier artista. De hecho, se utiliza el diseño como un modo más de respeto a la sociedad y la naturaleza, porque la tendencia es construir edificios que respeten las líneas de su entorno, que no contaminen visualmente el entorno donde se levantan sus cimientos.
Muchos son los ejemplos de que diseño y sostenibilidad deben convivir para triunfar. En las grandes ciudades la tendencia del estilo urbano puede comprobarse en construcciones como las del Campus de Oficinas de Repsol y las oficinas de GMP en Madrid; el centro comercial más sostenible del mundo que está en Seattle. La Academia de las Ciencias de California es la viva imagen de la integración en el medio natural. Incluso los gobiernos de Singapur y China están llevando a cabo un proyecto innovador para una ciudad entera, Eco City es su nombre y pretende llevar el concepto de sostenibilidad y edificios inteligentes a un municipio y educar en ello a todos sus habitantes -precisamente en uno de los países con más alto grado de contaminación-.
Por esto se consideran edificaciones sostenibles aquellas que utilizan materiales reciclados y reciclables, que son eficientes energéticamente, que aprovecha la luz solar y la ventilación natural; aquellas que se integran en la arquitectura y el lugar donde se construyen; en definitiva, aquellos que convivan con el respeto al medio, a sus ocupantes y a la utilización responsable del consumo.
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